ESPERANDO EL ECLIPSE TOTAL
El eclipse tiene sentido en estos momentos que pienso en ella;
la ventana entreabierta esconde el halito libertador de un sueño,
mientras la cortina filtra una tenue luminosidad,
un brillo nocturno que yace ahora en mí
ahora me pertenece, es subcutáneo, es sanguíneo, es viral,
a lo que no busco panacea alguna,
pues si me termina,
al azar dejaré mi padecer
y quizás muera con él,
o quizás viva junto a un recuerdo perpetuo.
Llegó el momento que sentía venir
el halo dejó de estar alrededor de mi testa,
misteriosamente me cubrió el cuerpo,
ilapso quedé cautivo en una melodiosa parálisis,
trémulo acaricié mis pensamientos,
entró como una fresca brisa nocturna,
alcanzó mi piel, la rasgó por dentro
produciéndome hesitación y ansiedad,
mi respuesta corporal se amplió,
hizo que cerrara mis ojos,
logró desnudar mi alma gradualmente
y sentí que me llevaba como una pluma al viento,
sin rumbo pero con libertad,
sin preocupación ni lamento oculto,
me llevó simplemente hasta el umbral de su mirada.
La luna, lunares tiene…
su rostro belleza tiene,
y cada cierto tiempo anhela que su amado sol
la atiborre y le recuerde lo admirable que es,
y lo cubra en una cadente melodía
que parece fugaz a la diminuta vista,
dejando al mundo atónito en la beldad
que los cegó por minutos contados en centenas,
y que por aparentar grandeza el Sol
se crea cobertor de tanta hermosura,
dejando de lado lo auténtico,
que es la Luna la que oculta al Sol
porque el eclipse es total
y permanecerá ardiendo
hasta que el Sol vuelva a brillar
en el cenit de sus palpitaciones.
Abrí los ojos y miré el reloj de pared
6 horas con 39 minutos aproximadamente pasaron
la luna había aspirado el hálito caliente
y no oculté las lágrimas en mi soledad,
me levanté y caminé lentamente hacia la ventana
y no quise cerrarla y no lo hice,
pues en mi lunático meditar creí
que al día siguiente vendría otra vez
que el eclipse sería todos los días
y que no fue un acontecimiento onírico
sino algo materialmente placentero
opresor de estímulo alguno
y que me postraría en un vacuo sueño
que espera ser llenado.
Ahora entiendo algo,
que todo tiene su tiempo
y que la paciencia puede traer alguna recompensa merecida,
yo esperaré otra vez
si lo haré,
y mientras tanto viviré soñando despierto
entre horarios, expedientes y almuerzos,
en medio de la esperanza de encontrar una
situación amical diferente a las demás,
y que si el eclipse total sucede cada cierto tiempo,
es porque el sol paciente espera
que su Luna vuelva otra vez a cubrirlo
durante 6 horas con 39 minutos aproximadamente,
sino es más…
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